Autora:Lic.
María Cristina Martino
Ensayo
Al
siguiente trabajo, en su carácter de ensayo lo he titulado: “Navegando
mar adentro”,
porque tiene la intencionalidad de recorrer las prácticas
educativas
que fui realizando
durante veinte años
en diferentes contextos escolares, así como con alumnos
de once a catorce años, otros de quince a dieciocho y
los
últimos de mi recorrido áulico, cuyas edades oscilan entre
veinte
a cincuenta años. Las diferencias enunciadas y también el
tiempo transcurrido se han convertido en insumos interesantes
a la hora de comprender, reflexionar y modificar lo que
diariamente estaba
y estoy realizando,
es decir, las prácticas educativas.
En
una primera etapa, mi forma de trabajar fue muy lineal
y directiva, centrada en una programación minuciosa, donde
los contenidos y las evaluaciones eran el eje del proceso, la
metodología se caracterizaba por
las explicaciones que daba
y
por las lecciones
y
pruebas escritas
que los alumnos efectuaban
sin demasiados comentarios. Transcurridos algunos años
y cuando me encontraba nuevamente con los alumnos advertía
que tanto esfuerzo de ambas partes no habían logrado los
aprendizajes esperados y aquellas impecables lecciones se habían
perdido en el mejor de los recuerdos.
Esta situación provocó en mi tarea
tanta frustación, que se convirtió en motor para recomenzar
a pensar el aula, a los alumnos y sus logros
el papel de los contenidos y el de las evaluaciones , y por
supuesto, mi tarea como facilitadora
o inhibidora de aprendizajes.
Esto no fue sencillo, requirió de tiempo cronológico y de
modificación interior de los supuestos básicos subyacentes
que inconscientemente modelaban
mi trabajo. Parafraseando a Liliana Sanjurjo, es conveniente:
“ponerlos de manifiesto para descubrir las concepciones que
tenemos sobre la enseñanza y el aprendizaje, el aula, el
conocimiento, la escuela, entre otros”
(1)1
Fue
y es una labor,
un retrabajo como lo titulo de navegar mar adentro; la turbulencia
de actualizar la vocación docente y la firmeza de cualificar la
enseñanza, citando a Willian Dárós cuando dice. “ La enseñanza tiene una doble finalidad: una inmediata,que se
realiza en el aula, y otra mediata que persigue una finalidad teleológica,
sostenida por valores culturales”
.
También, la lectura de nuevos autores con
perspectivas diferentes y enriquecedoras,
así como la movilidad que sufrió la escuela con la sanción
de la Ley Federal de Educación, la propuesta
de secuencias didácticas superadoras implementadas desde
equipos docentes, las necesidades y apatías de los alumnos
y las demandas sociales que llegaban a la institución educativa se
convirtieron en
germen de nuevas miradas, posicionamientos
y prácticas áulicas
diferentes.
El primer paso fue convertirme en alumna
de mis propios alumnos, para aprender como aprendían, que
les provocaba interés, que procedimientos tenían afianzados y cuáles
desconocian, por lo tanto , y la primera tarea fue colocarlos como
protagonistas y sujetos de su propio aprendizaje, de mi parte,
reflexionar sobre las actividades que les proponía, descubrir los
obstáculos que aparecían a nivel personal y grupal. Así el aula
se fue convirtiendo en
un espacio de aprendizaje compartido.
Ahora, estaba en condiciones
de comprender las palabras de Marta Souto cuando explica:
“ EL AULA ES UN ESPACIO
COMPLEJO, DE MÚLTIPLES DIMENSIONES, DONDE LA INCERTIDUMBRE ESTÁ
PRESENTE, ES UN ÁMBITO PÚBLICO E HISTÓRICO.”
Los aportes
provenientes del campo de la Psicología Cognitiva me
facilitaron elementos para que las prácticas educativas en la
actualidad estén caracterizadas por:
a-
realizo un diagnóstico preliminar cuando asumo cada curso
y me propondo conocer qué pueden hacer los alumnos por sí
solos.
b-
Que conocimientos poseen, estableciendo diferencias entre los
cotidianos y los construídos en la escuela.
c-
Propongo algunas actividades y analizo cómo las trabajan.
d-
Pido que comuniquen sus avances y también las dificultades
que han tenido, y que piensen porqué
habrá sido de ese modo. El trabajo en grupos socializa mejor
estos aspectos.
e-
Les propongo que rediseñemos las actividades y que trabajen
a modo de proyectos buscando
diferentes formas o caminos de resolución.
f-
Estoy aprendiendo a graduar los obtáculos y a poner
en acción construcciones metodológicas
que sólo son producto de la historia recorrida , de las múltiples
prácticas llevadas a cabo y de
la inmensa posibilidad
que diariamente cada alumno me brinda.
Siguiendo
a Gimeno Sacristán, esta idea me enriquece y tiñe mis tareas.
“
La clave de arco de este planteamiento es la consideración del carácter
subjetivo de las variables que intervienen decisivamente en los
procesos de enseñanza y aprendizaje. La vida del aula debe
interpretarse como una red viva de intercambio, creación
y transformación de significados. Los procesos de
aprendizaje son en definitiva , procesos de creación y transformación
de significados. La intervención docente se encamina a orientar y
preparar intercambios entre los alumnos y el conocimiento, de modo
que se enriquezcan y potencien los sistemas de intercambios
compartidos. Estos significados los traen
desde sus experiencias cotidianas y
de los significados que generan como consecuencia de sus
vivencias en la institución escolar.”
La
práctica educativa instala el trabajo grupal, el diálogo y la
solución de problemas ante las situaciones de la vida cotidiana.
Procuro
presentar situaciones del contexto cultural y social para
luego ir desprendiendo los contenidos de enseñanza y aprendizaje.
En esto me apoyo en los extraordinarios aportes de VYGOTSKY
cuando indica.
“
La escuela debe crear contextos sociales, es decir zonas de
desarrollo próximo para adquirir, usar y dominar las herramientas
culturales. La zona de desarrollo próximo puede considerarse como
una herraienta, donde la clase funciona a través del diálogo, el
trabajo grupal y la solución de problemas. Además permite al
docente examinar el nivel potencial de rendimiento de los alumnos y
el nivel desarrrollo real”
Mis
prácticas educativas desde aquellos
inicios han experimentado profundos cambios, he dejado atrás el
demiurgo del Frankeinstein Educador, “creyendo” que los alumnos
iban a aprender lo que el profesor sabía o pensaba,
hoy mis convicciones son
que los alumnos van a la escuela para construirse a sí
mismos, y en ese proceso de construcción ahora comienzo a incluir
la dimensión cultural. Porque la realidad así lo manifiesta. Las
valoraciones vigentes, la moda, las palabras, el lenguaje, las
concepciones de mundo, vida, familia, poderes e instituciones, así
como los medios de comunicación ya no son los de veinte años atrás,
como tampoco, los sentidos y significados
que les otorgamos.
En
esta dimensión el rol docente y su práctica
deben insertarse
en la realidad cultural . Comprendo que debemos trabajar en el aula
con la cultura del
joven y la de los adultos, tarea que no siempre es fácil, para esto
incorporamos tecnología como leer las imágenes que los medios nos
ofrecen y desentrañar sus significados, emplear internet para la búsqueda
de material y enseñar a
los alumnos criterios de selección de los mismos.
También he comenzado a
incorporar el diario como recurso y estrategia didáctica, como una
herramienta que nos acerca a
leer el mundo y nuestra realidad en el contexto de las relaciones
internacionales. Para esto propongo a los alumnos disparadores temáticos
como por ejemplo: violencia,trabajo,
salud, prevención, conciencia urbana, entre otros.
Desde
el interés que despiertan en los alumnos, ellos recopilan información
, la seleccionan y
construyen posicionamientos y argumentaciones para sostenerlos. Se
organizan debates y foros para establecer vinculaciones y continuar
rediseñando y
mejorando creativamente las propuestas. A veces, intentamos
compartirlas con la escuela en general, pero esto no siempre es
posible. La dimensión institucional también nos atraviesa
y configura como la cultura.
Esta dimensión que recupero
para mis prácticas la he tomado de los complejos pensamientos que
Jerome Bruner, ofrece a los educadores y enseñantes y que el propio
autor denomina Psicología Cultural.
El
autor citado en su obra Educación puerta de la cultura
maravillosamente describe:
“
El desafío es poder desarrollar un concepto de nosotros mismos como
ciudadanos del mundo y
simultáneamente conservar nuestra identidad local. Posiblemente
este es un desafío histórico. Porque la cultura da forma a la
mente y nos aporta la caja de herramientas a través de la cual
construímos no sólo nuestros mundos , sino también nuestras
concepciones sobre nosotros mismos.”
Se
hace necesario considerar a
la educación y al
aprendizaje escolar en su contexto cultural situado. La actividad
cultural le dará a la mente no sólo amplitud, también
profundidad.
Aprender,
recordar, hablar, imaginar, todo ello se hace posible en una cultura
y esta actividad humana no se conduce en solitario y sin asistencia.
“
somos la única especie que enseña
de manera significativa, la vida mental se vive con otros,
toma forma para ser comunicada y desarrollada con ayuda de códigos
culturales, creencias y tradiciones”
Siguiendo
los postulados brunerianos estos elementos están en la
escuela, llegan a ella. La interacción es una herramienta
necesaria; entre alumnos, entre padres y alumnos;entre alumnos y
docentes ; entre padres y docentes. Entonces la práctica áulica y
la práctica educativa son un marco de prueba para realizarlo.
Desde
estos aspectos, la narrativa, lo que decimos u ocultamos forman el
pensamiento y son una expresión de la visión del mundo.
Contínuo
buceando mar adentro, y en cada nivel de profundidad me descubro y
redescubro el
sentido y el valor de
las acciones pedagógica y didácticas , el sentido y significado de
las palabras y mi
protagonismo en la
facilitación de la estructuración de mentes con identidad,
destinos y proyectos a
futuro.
La
tarea de la práctica educativa es siempre un recomenzar, estoy
en los niveles superficiales de la profundidad, donde el aula
y la escuela son
ámbitos de experiencia y culturas de aprendizajes mutuos.
En
este recorrido aparece
como una constante, el cambio, la incertidumbre, los contextos que
se modifican , así como las valoraciones y sentidos y significados
que otorgamos al mundo en el que docentes y alumnos dentro del ámbito
escolar nos vamos reconstruyendo y reaprendiendo cotidianamente.
Y
...Tal vez en la
complejidad de las prácticas educativas esté oculto el mejor de
los mensajes: Acompañar para que nos acompañen.
Lic en Ciencias de la Educación María Cristina
Martino
|